La dura sensualidad y el profundo intimismo de Alejandra Pizarnik confluyen en esta selección de su obra poética, a cargo de Ana Becciu. La autora, figura de culto de las letras hispanas y una de las escritoras más representativas de la segunda mitad del siglo XX, muestra en sus versos las entrañas de alguien torturado, que ama de un modo animal, que devora y que coquetea con dejarse ir para siempre. Su DZí escenifica batallas brutales, luchas feroces en las que quema todo cuanto la rodea con la esperanza indisimulada de dejar que el fuego la consuma a ella también. A los treinta y seis años se rindió definitivamente. Sus versos arderán siempre.
Born in Buenos Aires to Russian parents who had fled Europe and the Nazi Holocaust, Alejandra Pizarnik was destined for literary greatness as well as an early death. She died from an ostensibly self-administered overdose of barbiturates on 25 September 1972. A few words scribbled on a slate that same month, reiterating her desire to go nowhere "but to the bottom," sum up her lifelong aspiration as a human being and as a writer. The compulsion to head for the "bottom" or "abyss" points to her desire to surrender to nothingness in an ultimate experience of ecstasy and poetic fulfillment in which life and art would be fused, albeit at her own risk. "Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo" (If I could only live in nothing but ecstasy, making the body of the poem with my body).
Alguna vez alguien me dijo que la DZí no se escribía para entenderla sino para sentirla y vaya que al fin con este libro lo he entendido... o debería decir, lo he sentido.
- "Canta como si no pasara nada. Nada pasa."
- "Recibe este rostro mío, mudo, mendigo. Recibe este amor que te pido. Recibe lo que hay en mí que eres tú."
- "Alguna vez alguna vez tal vez me iré sin quedarme me iré como quien se va."
- "BUSCAR No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene."
Sólo puedo poner 5 estrellas, pero puedo ponerlo en la estantería de favoritos. Ya conocía a Pizarnik y la había leído, pero poemas, palabras sueltas en el ordenador y si ya me gustaba muchísimo, si ya pensaba que era mágica, tenerla en las manos me ha dejado mucho más encantada de lo que pude pensar. La recopilación es maravillosa, la edición también. Casi cuadrado, pequeño, tapa blanda, aunque rígida. Es bastante breve 68 páginas y cada poema te deja un hambre inmenso, pero como te pide que lo vuelvas a leer otra vez pues entras en miles de bucles. Cada coma que encierra aclaraciones, que vuelven a decir lo que ha dicho, consecuciones que se convierten en casi trabalenguas, frase igual que la anterior diferenciada por un NO, todo. Se clava, es afilada, me imagino una voz ronca, fuerte con cada frase, cuando realmente está desgarrada. Sus poemas reflejan pérdida, reflejan la muerte, la soledad, una cabeza que grita que habla y escribe por necesidad, una boca llena de hambre, pero a la vez delicada. En la edición intercalan lo que es poemas realmente cortos, a veces prácticamente dos frases, con textos y fragmentos más largos de prosa poética más que poemas. Jamás nada se hace un texto suyo largo, te engancha, vas como saltando de liana en liana sin quererte soltar, sin saber como acabas cogiendo la siguiente por la velocidad del viento contra ti, por la intensidad de lo que te está llenando. Hasta que llega a la última liana y el viento ha ido disminuyendo su velocidad contra ti. Ese es el momento en el que te das cuenta que eras tú la que te estabas moviendo y te deja en tu sitio con un simple desliz de tus manos en la cuerda. El ritmo de las comas consecutivas yo es algo que disfruto muchísimo, mete millones de matices, de gritos y voces. Tantas voces. Que se escuchan, contradicen y cambian. Tiene un ritmo magnífico. Todo esto es lo que he sentido leyéndola y seguramente sea más. Su necesidad de escribir sale en cada palabra, su desesperación por hacerlo, por sentirlo. ''La piedra fundamental'' es completamente mágico, me han dado ganas de leerlo en voz alta mil veces. La DZí recitada adquiere una dimensión inmensa, puede llegar a serlo todo. Me he puesto a poner marcadores en cada frase y poema que me gustaba, pero es que pasas las páginas y es prácticamente un continuo de marcas. Así que creo que no tiene sentido marcar, aunque ahí se van a quedar. Esta edición en particular me parece muy recomendable porque es pequeña y porque es una recopilación en un orden magnífico.
explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome
Sabía que tenía que dejar a Pizarnik para el final porque what a ride. Su DZí es depuración absoluta; una escritura total. Leer a la poeta derrotada por lo indecible del lenguaje me debería alejar del ejercicio de escribir, pero por algún motivo solo me atrae más. Especialmente en una noche como esta, en esta noche (en este mundo).
Las moradas del consuelo, la consagración de la inocencia, la alegría inadjetivable del cuerpo.
uf, que potent. necessito una assignatura només sobre ella. el poema que dona nom al llibre... clar: LAS PALABRAS NO HACEN EL AMOR HACEN LA AUSENCIA AAAAAAAAALJSKHDSKDLJD
"SI NO VINO ES PORQUE NO VINO. ES COMO HACER EL OTOÑO. NADA ESPERABAS DE SU VENIDA. TODO LO ESPERABAS. VIDA DE TU SOMBRA ¿QUÉ QUIERES? UN TRANSCURRIR DE FIESTA DELIRANTE, UN LENGUAJE SIN LÍMITES, UN NAUFRAGIO EN TUS PROPIAS AGUAS, OH AVARA."
Sinceramente tengo que decir que no me gustó, en ningún momento pude entrar en los versos de Alejandra Pizarnik, y a pesar de ser un libro tan cortito llegué a sentir algo de hastío por lo repetitivo de algunos poemas. No soy ni mucho menos entendido en DZí, pero no me llegó a hacer sentir. En verdad lo lamento, es lo primero que leo de ella.
Esta es la primera vez que leía a la autora y debo decir que pese a que a ratos disfruté mucho de su ingenio y sensibilidad en su DZí, igualmente me costó un tanto conectar con su prosa.
En esta selección de poemas, se puede uno como lector acercar de una manera muy íntima a la autora y de todas maneras destaco que más de un verso me llegó al alma o me hizo reflexionar, como el que les dejo aquí: "Nada pretendo en este poema si no es desanudar mi garganta", porque más o menos así me siento yo cuando escribo un poema, como sacándome algo del pecho, algo atorado en la garganta que necesita salir y que se ve liberado luego en versos, en prosa, en estrofas, en rimas, como un reflejo de un sentir profundo.
En este primer contacto que he tenido con la DZí de Alejandra Pizarnik, he podido comprobar que es una escritora ecléctica, ya que en sus escritos toca temas muy humanos y ha tratados por otros en numerosas ocasiones, pero también da uso de otros temas menos comunes.
Pizarnik toma lo que necesita de lo cotidiano, para crear poemas y textos de una belleza singular, y esto es lo que hace de su trabajo algo sincero y entendible. Su DZí para toda clase de público otorga a quien la lee diferentes significados, dependiendo de cuando se lea. Cuatro versos de cualquiera de sus poemas podrían rumiarse durante largo rato, sin llegar a una sola conclusión.
Lo que más me ha impresionado ha sido la cantidad de temas que podía llegar a tocar. Aunque no deja de ser este un libro recopilatorio, es increíble que a lo largo de su vida haya tratado temas tan diversos, como si los típicos que afectan al humano de a pie, y que suelen ser los que más se ven en DZí, no fueran suficientes.
Los poemas que más me ha gustado han sido los dedicados a fenómenos naturales y naturaleza en general: la oscuridad, la densidad, una tormenta, animales, un pantano... Me ha fascinado este lado de la autora, y me ha sorprendido gratamente.
Sin intensidad no hay prodigio porvenir en la despoética. Pizarnik acapara todo lo que está más allá de la simple estancia, la vida, el decoro, la agresividad del vivir por vivir. Su biografía es más que la literatura y la leyenda sin duda, una breve postergación, agonía realista en tinta y papel. Que no contraen al olvido, la ausencia, sino, a la presencia, la salvedad del propio espíritu y mesura, desmesura del idioma.
"No, las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia. Si digo agua ¿beberé? Si digo pan ¿comeré?"
"¿De dónde viene esta conspiración de invisibilidades? Ninguna palabra es visible."
Ninguna palabra es visible. Allá, a lo lejos. Nada se ve.
“Tú que fuiste mi única patria , ¿en dónde buscarte? Tal vez en este poema que voy escribiendo …] Estaba abrazada al suelo diciendo un nombre creí que me había muerto y que la muerte era decir un nombre sin cesar� - Piedra fundamental
Lo de Alejandra es de otro mundo, (de otra noche, de otro mundo), he amado tantísimo esta antología creo que simplemente es perfecta�
La verdad es que esperaba que me gustase más de lo que lo ha echo. No ha sido el mejor libro del año ni mucho menos, pero al menos ha tenido poemas que me han gustado bastante. De echo, a pesar de pensar que en general no ha sido un libro para mí, le he puesto bastantes marcadores.
El por qué de que no me haya terminado de convencer es que ha sido una lectura con la que no he conectado, no terminaba de entender lo que quería decir la autora con la mayoría de los poemas, aunque dentro de ellos hubiese frases sueltas que sí me gustaran. Sólo ha habido unos cuantos que he entendido con exactitud.
Me ha gustado como la autora juega con los signos de puntuación, y no los tiene en cuenta, porque dice mucho de la manera de escribir de la autora, y quizás (aunque no podamos saberlo con exactitud) el que no haya puesto esos signos de puntuación, quiere decir algo más. Me gustaría poder hablar con la autora y comentar este hecho, porque me resulta de lo más interesante.
El tono general del poemario me ha parecido que transmitía una tristeza general. Cosa que me ha gustado también.
Pero en general, mi problema fundamental es que la mayoría de los poemas no los terminaba de comprender y no conectaba con la escritura de la autora.
Para mi Alejandra Pizarnik es esa niña oculta y temerosa esperando por una luz que le alumbre lo que no alcanza a ver. Su obra completa está repleta de abismos, de profundidad, y de cicatrices que al menor de los roces, escuecen.
Este pequeño extracto de su trabajo es una pequeña dosis de aquella locura a la que más le temía y a la que ambiguamente, mejor conocía. Ya se vislumbran las grietas, los huecos por dónde dejó salir sus ideas repetitivas y constantes de inexistencia.
Pero también hay una Alejandra con un atisbo de dulzura hacia ella misma. Derrama pequeñas gotas compasivas hacia su ser más endeble, un pequeño aliento para seguir, para quedarse un poco más aunque no entienda el porqué ni ella misma.
Precioso librito. La DZí de Pizarnik se me hace, a ratos, demasiado densa, difícil para mí, aunque lo compensa sobremanera con otros momentos bellísimos y profundos, enraizados en la naturaleza humana: la muerte, el sexo, el amor.
Hacía tiempo que quería leer algo de Alejandra Pizarnik pero tenía muchas dudas de qué libro sería mejor para empezar, y tampoco estaba segura de si me gustaría.
Este año es el 50 aniversario de su muerte y a raíz de ver varios posts hablando de ella me animé con este librito para probar y conocer un poco de ella y su estilo. A mí, que no soy mucho de DZí, me va genial esta colección porque tiene una selección de poemas de algunos de los poetas más conocidos, y para tener una primera aproximación son perfectos. Además de tener un formato pequeño y manejable son muy económicos.
Ya os aviso que no sé nada de DZí, siempre me ha costado entenderla y he conectado con muy pocos autores, así que tampoco creo que mi opinión sea muy fiable. Pero aún así, lo que me ha parecido es que en la mayoría de estos poemas de Pizarnik se respira un ambiente gris, melancólico, muchas veces me transmitía un sentimiento de rendición, incluso de angustia y desesperación. Es muy reflexiva y habla de ella misma y sus sentimientos, hay algunos dirigidos a otras personas, y también hace muchas referencias a la muerte. Conociendo un poco de su vida todo cobra más sentido y entendí el porqué de ese tono, creo que en algunos casos, como en el de ella, investigar sobre su biografía puede ayudarte a comprender mejor su obra.
Sus ojos eran la entrada de templo, para mí, que soy errante, que amo y muero. Y hubiese cantado hasta hacerme una con la noche, hasta deshacerme desnuda en la entrada del tiempo.
Un canto que atravieso como un túnel
Presencias inquietantes, gestos de figuras que se aparecen vivientes por obra de un lenguaje activo que las alude, signos que insinúan terrores insolubles.
Una vibración de los cimientos, un trepidar de los fundamentos, drenan y barrenan, y he sabido dónde se aposenta aquello tan otro que es yo, que espera que me calle para tomar posesión de mí y drenar y barrenar los cimientos, los fundamentos, aquello que me es adverso desde mí, conspira, toma posesión de mi terreno baldío, no, he de hacer algo, no no he de hacer nada,... ".
4'5. Es la primera vez que leo en serio un poemario y me ha gustado mucho. Creo que también influye que he sabido escoger más o menos bien los momentos de lectura, esperando a tener tranquilidad y leyendo poco a poco. Me ha requerido más atención de lo normal.
Tengo el corazón un poco dividido porque, por una parte, sus poemas son rítmicos, sencillos y profundos. Consigue un impacto grande con pocas palabras. Por otra parte, me parece peligrosa la romantizacion de su tristeza, de su propio hundimiento. No sé si es para todo el mundo.
«Soy tu silencio, tu tragedia, tu veladora. Puesto que sólo soy noche, puesto que toda noche de mi vida es tuya.»
«Tú que fuiste mi única patria ¿en dónde buscarte? Tal vez en este poema que voy escribiendo.»
termino de leer este poemario en el avión de camino a dublin, contenta, de camino a ver a sara y a jime. me quedan dos horas de vuelo y en vez de leer, escribo. pizarnik como siempre llega dentro. a veces pienso que todas las voces de la DZí tienen algo en común: por momentos te alcanzan, te rozan?, atacan ese recuerdo, le hincan el diente, te sangran� pizarnik consigue esto y mucho más. leerla es como adentrarse en un sueño, en una cabeza universal (a veces, la tuya propia). leerla más bien es cómo desnudarse, en una gran imagen de sombras, viscosidades y reflejos. sus palabras son un pantano verde donde dejarse llevar sobre una tabla de madera y donde recibir, sin esperarlo, golpes de este sentir tan humano. como brota de su garganta, su DZí trata de dar voz a una necesidad: “explicar con palabras de este mundo / que partió de mí un barco llevándome�.
yo las siento palpitarme fuerte dentro cuando arrastran el mazo por la grava, lo levantan y te golpean: “las palabras / no hacen el amor / hacen la ausencia�. a todas sus voces las siento, como traductoras de mis señales.
esto iba a ser una reseña de una antología, pero me quedan dos horas de vuelo y acabo de leer a pizarnik.
Nunca me gustó mucho la lírica, pero desde que comencé a leerla sentí una deuda con otras vidas. Es el primer libro de DZí que leo entero después de los años de colegio. Fue una refrescante elección después de años de voces masculinas. Si te gusta conectar con tu pena gótica interior, sugiero leerlo de a poquito. Alejandra escribe cosas que me hacen pensar mucho (en la existencia), y a veces detenerse en esas cosas es un ejercicio divertido en medio de la lectura, sobre todo en estos tiempos. Me lo devoré porque no tengo autocontrol, pero lo he releído unas 6 veces en lo que va de este año. Me siento fascinada con la forma que escoge para narrar las nimiedades de la vida cotidiana. Es un estar triste distinto, un vacío distinto, una honestidad consigo misma que me da escalofrío.