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Julio Bernad's Reviews > Un lugar soleado para gente sombría

Un lugar soleado para gente sombría by Mariana Enríquez
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bookshelves: cuentos

"Quien ose adentrarse en las páginas de este libro sentirá un escalofrío recorriéndole la espina dorsal, y algunas cosas más", reza la contraportada de este libro. Si me lo preguntáis, esas "cosas" a que se refiere la embaucadora editorial son aburrimiento y la sensación de constante dejá vu.

Esta es la segunda antología que leo de la afamada escritora argentina que ha venido a revolucionar el género de terror desde el realismo sucio. Y ahora ya puedo asegurar que yo me bajo definitivamente de este tren. Si lo que más me disgustó de la anterior antología fue que muchos de sus relatos daban en inacabados, que quedaban como una ristra de anécdotas siniestras a las que le faltaba un remate o directamente la estructura formal de un cuento, en ésta me parece haber leído el mismo relato una y otra vez, como si a los mismos personajes les hubieran acechado distintos entes sobrenaturales. Aunque también hay unos cuantos que se quedan en anécdotas, como ya me pasara en Las cosas que perdimos en el fuego.

Y es que no solo Enríquez, sino todas las narradoras hispanoamericanas con la pretensión de describir la sociedad y el día a día de sus países me parecen muy repetitivas. En estos relatos, al igual que en los de, por ejemplo, ²Ñ²¹°ùí²¹ Fernanda Ampuero, todos los padres están ausentes, todas las madres son alcohólicas, todos los hijos indiferentes, todos los maridos maltratadores y/o condescendientes y, por supuestos, todos los protagonistas están deprimidos o anestesiados por la medicación. Ni en Argentina ni en Ecuador hay lugar para la alegría ni recuerdo de la infancia que no se rememore con sórdida nostalgia. Claro que para hacer terror hay que enfangarse y describir el lado más oscuro de la humanidad, y muy seguramente para Enríquez los fantasmas, vampiros o demonios de la mente sean añadidos estéticos que salpimientan una crítica social; lo que no hace falta es hacerlo siempre desde la misma perspectiva. Lo terrorífico puede aparecer tambien durante un picnic, con el encontronazo en mitad del bosque con un bebe con los dientes perfectamente formados. Luego puedes decir que ese bosque había sido utilizado desde remoto por curanderas para deshacerse de los abortos de las ricas familias hacendadas de, yo que sé, Lomas de Zamora. Pero no es necesario recrearse constantemente en lo sucio y miserable para construir una historia de terror. Y no malinterpreten esta queja como pacateria; esto no es la crítica de un pusilánime que despacha un libro como abominable porque hayan matado a un perro, sino la de un lector hastiado de leer siempre las mismas historias.

La antología reúne los siguientes relatos:

Mis muertos tristes (****): en un barrio pobre de Buenos Aires, donde la delincuencia tiene en guerra a todos los vecinos, los fantasmas de los muertos comienzan a manifestarse para acosar... ¡a los propios vecinos! El mejor relato de la colección pese a los funambulismos intelectuales que hace la protagonista para justificar lo injustificable.

Los pájaros de la noche (**): una suerte de semblanza de la infancia de la pintora surrealista Mildred Burton. La narradora, presa de una extraña afección que pudre su carne en vida, habla de su hermana desequilibrada y de como su degeneración mental y física va avanzando con el tiempo.

La desgracia en la cara (****): la madre de los protagonistas nunca se recuperó de la violación que sufrió en su juventud por parte de un hombre al que nunca logró ver el rostro. Antes de morir confesará a su hijo que, en realidad, no vio la cara de su violador porque no tenía. Años más tarde, cuando este suceso luctuoso ha quedado en el olvido, la hija sufre una parálisis facial que va evolucionando en algo mucho más siniestro. Muy inquietante.

Julie (***): la prima de la protagonista, hija de sus tios pijos que viven en Estados Unidos, se ha convertido en la verguenza de su familia. Obesa mórbida, adormecida por la medicación que la mantiene controlada e hinchada, confiesa que, por las noche, es poseída por fantasmas. Entendiendo posesión de la manera más lúbrica.

Metamorfosis (*): a una mujer se le extirpa un mioma uterino y, al verlo, siente una fascinación inexplicable y una necesidad imperiosa porque regrese a su cuerpo. La típica mamarrachada en forma de body horror pedestre.

Un lugar soleado para gente sombría (**): la muerte de Elisa Lam fue muy popular en ciertos sectores de internet en 2013, y dio lugar a un buen puñado de videos de YouTube diseccionando un caso del que apenas se sabía nada. Elisa, una joven diagnosticada con bipolaridad, apareció flotando en el interior del tanque de agua que abastecía al hotel en que se alojaba. Cómo llegó allí, fue suicidio o asesinato, qué vio la desorientada Elisa que la obligó a no tomar el ascensor tal como refleja la última grabación que se tiene de ella son respuestas que nadie tiene. Tampoco Enríquez, pues su cuento va sobre una periodista atormentada por la muerte del yonqui de su novio cuya vida se ve ligada a la de Elisa Lam por un reportaje que está realizando sobre su caso.

Los himnos de las hienas (**): una pareja acude a visitar un palacete abandonado y allí serán atacados por un extraño hombre.

Diferentes colores hechos de lágrimas (***): una empleada de una tienda de ropa vintage acude a una cita con un potencial vendedor, un octogenario rico, que quiere deshacerse de todo el vestuario de su difunta esposa. Cuando las empleadas se prueben los vestidos sentirán como su cuerpo cambia de una manera terrible y sangrienta.

La mujer que sufre (**): la protagonista recibe por error un audio en el que una desconocida ofrece sus mejores deseos a una amiga que está pasando por la quimio. Pese a tratar de arreglar el malentendido, los audios se repiten, y pronto la protagonista se obsesionará con esa misteriosa enferma de cáncer.

Cementerio de heladeras (**): la protagonista recuerda un episodio de su infancia que ocurrió en el vertedero de neveras en el que jugaban de críos. Allí, saltando y corriendo alrededor de los frigoríficos, pensaron que jugar a Houdini sería una idea bárbara. Sin embargo, cuando uno de los amigos intentó salir del cubículo sufrió un ataque y murió. Los niños, en vez de auxiliarlo o avisar a la policía, lo regresaron a la nevera y lo olvidaron para siempre. Hasta ahora.

Un artista local (***): una pareja acude a un pueblo aislado para pasar sus vacaciones. Desde que desviaron la línea de tren el pueblo ha sufrido un largo y doloroso proceso de decadencia que, gracias al recién descubierto turismo rural, parece que está a punto de terminar. Uno de los responsables de este discreto renacer es un pintor local, al que conocerá la pareja, quieran o no.

Ojos negros (***): uno noche, unos trabajadores sociales serán acosados por unos extraños niños que les pedirán entrar a su coche. Éstos, al negarse, comprobaran que los niños, de niños, tienen muy poco. Un simpático cuento de vampiros.
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March 29, 2024 – Shelved as: to-read
March 29, 2024 – Shelved
March 29, 2024 – Shelved as: cuentos
August 24, 2024 – Started Reading
August 24, 2024 – Finished Reading

Comments Showing 1-17 of 17 (17 new)

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message 1: by Justo (new)

Justo Martiañez Pues nunca me ha apetecido subir a este tren, pero ahora menos. Creo que Mariana no es para mí


Julio Bernad Justo wrote: "Pues nunca me ha apetecido subir a este tren, pero ahora menos. Creo que Mariana no es para mí"

A mi tampoco, pero siempre he sido esclavo de mis prejuicios. Por lo general, desconfío mucho de las novedades tan mediáticas, especialmente cuando salen en tropel reseñadores, instagramers y afines ha ponerse sublimes ya es cuando me cierro en banda del todo. Por culpa de estos prejuicios me he perdido muchas lecturas... casi siempre para bien, me doy cuenta ahora JAJAJAJAJA.


´³±ð²õú²õ Murillo Un profesor de la universidad me recomendó leer a Enríquez para compararla con mi propuesta de tesis en creación literaria. Y, aunque me llama la atención, estas reseñas me echan muy para atrás. Sin embargo, creo que debería leerla para ver qué no debo hacer en mis propias historias. ¿Cuál de los dos libros de cuentos que leíste recomiendas más? A ver si por lo menos encuentro algún cuento decente entre ese mar de repetición


Julio Bernad ´³±ð²õú²õ wrote: "Un profesor de la universidad me recomendó leer a Enríquez para compararla con mi propuesta de tesis en creación literaria. Y, aunque me llama la atención, estas reseñas me echan muy para atrás. Si..."

Muy buenas, Jesus. Yo no soy experto en literatura, solo un lector ocasional y mínimamente informado. Sé que Enríquez puso de moda esté género híbrido de retratar la sordidez de la realidad hispanoamericana en clave de terror sobrenatural, y como moda que es un montón de clones de combate se han sumado replicando la fórmula con la coyuntura de cada pais. Una cosa que no me gusta nada de este movimiento, además de la constante exposición de miserias, es que no abrazan por completo el género terrorífico sino que toma el terror como un recurso, como si fuera un trampolín para hacer literatura "seria". Es por eso que muchos relatos son anécdotas, aguafuertes en el que algo sobrenatural aparece, o no, pero realmente no buscan ser cuentos de terror. Quizá esto que te digo me haga sonar como alguien que tiene una imagen muy limitada del género, pero dada la pretenciosidad de que hacen gala muchos de estos cuentos me hace creer esto mismo, que no son relatos honestos.

Y dicho esta enorme parrafada, que no creo que te haya servido de nada, yo sí te recomiendo encarecidamente que la leas, pues lo mejor es que te formes tu propia opinión, y si encima la quieres leer por motivos académicos, tu lectura va a ser más analítica y crítica que la mía; es decir, que sacarás mucho más de la lectura que yo, ya sea malo o bueno. Te recomendaría empezar por Lo que perdimos en el fuego, ahí al menos encontré dos cuentos que me gustaron, aunque uno de ellos tuviera un final horrible jajaja.

Espero haberte servido de ayuda, ¡ya me contarás!


message 5: by Aleieen (new)

Aleieen Yo leí "Las cosas que perdimos en el fuego" y ahí me bajé de ese tren. No es mi tipo de lectura.


Gerardo Velázquez Casi me había bajado de este tren con su novela infumable, pero con este último me pareció la debacle final de una escritora que escribe lo que la gente quiere leer de ella. Siendo uruguayo puedo entender lo que quiere mostrar, pero se hace aburridísimo leer más de lo mismo. El tono es siempre el mismo, y como decís, los personajes siempre son estereotipados. En sus primeros relatos me gustó, pero después fue todo muy repetitivo.
Todavía no entiendo el premio que le dieron a su novela.


message 7: by ²Ñ²¹°ùí²¹ (last edited Feb 07, 2025 06:55PM) (new)

²Ñ²¹°ùí²¹ Carpio Tanta razón. El recurso terror+realismo sucio se ha sobreutilizado y ahora lleva una bandera de una especie de feminismo/izquierda latinoamericano que conviene comercialmente porque vende. Creo que varias de estas escritoras, de hecho, son muy buenas escritoras, pero ya leer el mismo marco sociológico cansa. Ahora, hay que tener bien claro que aunque ellas digan que pretenden hacer una crítica social, esto en realidad, no es un retrato de Latinoamérica para nada. Es muy reduccionista pretender que ellas retratan LA realidad, ni siquiera UNA realidad, porque incluso basándose en algo que pudiera haber sucedido, ya está tamizado por el filtro de la ficción y, lo que es más, por el filtro de lo grotesco y horroroso. Entonces, de retrato de latinoamerica, cero. Yo ya en ese regodeo de lo abyecto no me sumo, hallo una morbosidad exacerbada por una intención que ya deja de ser literaria para convertirse en mero efectismo. Y mira que soy ecuatoriana y de aquí salen al menos tres de de este tipo de escritoras: ²Ñ²¹°ùí²¹ Fernanda Ampuero, Mónica Ojeda y Natalia García Freire (ella creo que es la que menos usa ese recurso y es la mejor a mi criterio).


message 8: by Alvaro (new)

Alvaro Yo no pude con nuestra parte de noch,e lo deje un poco antes de la mitad, de las pocas veces que he abandonado un libro.


message 9: by ´³±ð²õú²õ (last edited Feb 07, 2025 09:08AM) (new)

´³±ð²õú²õ Murillo Julio wrote: "´³±ð²õú²õ wrote: "Un profesor de la universidad me recomendó leer a Enríquez para compararla con mi propuesta de tesis en creación literaria. Y, aunque me llama la atención, estas reseñas me echan muy ..."

De hecho esa 'parrafada' fue muy útil, pues lo mismo pienso al ver el auge de este movimiento. Me molesta que se use al terror como medio para hacer 'literatura seria' en vez de abrazarlo por completo, tal como dijiste. Muy preocupante eso de que, más que relatos, sean un tanto como anécdotas, pero de todas formas leeré el libro que me recomiendas. Espero tenga así sea un poco de valor. Un saludo, seguiremos leyéndonos.


Julio Bernad Aleieen wrote: "Yo leí "Las cosas que perdimos en el fuego" y ahí me bajé de ese tren. No es mi tipo de lectura."

Pues Aleieen, saliste de dudas antes que yo. Eso sí, yo le di una oportunidad a los cuentos, que no a la novela -aunque la tenga. No soy TAN masoquista jajaja.


Julio Bernad Gerardo wrote: "Casi me había bajado de este tren con su novela infumable, pero con este último me pareció la debacle final de una escritora que escribe lo que la gente quiere leer de ella. Siendo uruguayo puedo e..."

Pues me queda eso, Gerardo, leerme su primer libro de cuentos. Aunque ya dudo que lo haga. La verdad es que estoy agotado de este realismo sucio terrorífico hispanoamericano. A ver si la nueva moda literaria que surja me es más atractiva jajaja.


Julio Bernad ²Ñ²¹°ùí²¹ wrote: "Tanta razón. El recurso terror+realismo sucio se ha sobreutilizado y ahora lleva una bandera de una especie de feminismo/izquierda latinoamericano que conviene comercialmente porque vende. Creo que..."

Además, ²Ñ²¹°ùí²¹, que quizá la repercusión internacional que ha tenido, especialmente en Estados Unidos, me reafirma al señalar la falta de honestidad y a que el éxito de esta moda obedece más a factores coyunturales que literarios. Porque los gringos traducen a los hispanohablantes solo cuando el peso de la calidad es incontestable -véase García Márquez- o según las circunstancias sociales.

Opino lo mismo que tu en cuanto a que esta literatura es efectista y crea un retrato distorsionado y tendencioso de la realidad, y diría que incluso llega a ser perjudicial, pues es tal el aluvión de atropellos, abominaciones y crueldades que uno termina insensibilizado. De las tres escritoras que comentas, solo la propuesta de Mónica Ojeda me convenció, encontré una sensibilidad más personal y relatos con una fuerte carga poética. Todo lo contrario me pasó con Ampuero, la que, además, desprende cierto tufo burgués que me repele un tanto; tampoco ayuda la manera tan burda y superficial con la que ha intentando en ocasiones hablar de la realidad de mi país, que por sus comentarios observo que entiende poco. La tercera que mencionas no la conozco, pero la investigaré.


message 13: by Esti (new)

Esti Santos Interesante conversación. Yo también empecé Nuestra parte de noche y no pude seguir, lo dejé. Pero más bien pensé que era cosa mía, de no elegir el momento.


Julio Bernad Alvaro wrote: "Yo no pude con nuestra parte de noch,e lo deje un poco antes de la mitad, de las pocas veces que he abandonado un libro."

Pues hiciste bien, Alvaro, que el libro es más largo que un día sin pan y la vida muy corta para leer libros que no nos gustan. Y dudo mucho te estés perdiendo el nuevo Quijote jajaja.


message 15: by El (new)

El Convincente Tengo mis esperanzas puestas en Solange Rodríguez.


message 16: by ²Ñ²¹°ùí²¹ (last edited Feb 07, 2025 07:03PM) (new)

²Ñ²¹°ùí²¹ Carpio La verdad es que todas las escritoras de mi país que nombré son de estratos sociales privilegiados, no provienen de la marginalidad o la pobreza, y esto no quiere decir que no puedan hablar de ello, el problema está en para qué se usa ese lugar de enunciación. Finalmente es literatura, es ficción. Tal vez falsear el efectismo como denuncia social es lo que no calce. De todos modos es un poco problemático desentrañar estos temas porque en el mundo cultural latinoamericano (que surge de espacios y estratos sociales no precisamente populares o subordinados), el pensamiento de izquierda y el enorme tufo del marxismo de burgués con complejo de culpa no permite críticas sobre productos culturales que se alineen con este pensamiento. Están ya en modo automático. Entonces, esa gran caja de resonancia cultural que son los EEUU, también en su matriz cultural e intelectual actual tienen el discurso (paradójicamente) derivado del marxismo, hoy convertido en lo Woke y lo que en latinoamerica sería el progresismo o "lo progre". Si lo pasamos por el filtro clase/género/raza, todas estas escritoras pasan la prueba en EEUU por el buenismo asociado a la mirada woke: toda latinoamerica es pobre, subordinada y explotada, no se digan las mujeres latinoamericanas no-blancas (porque se asume que no son blancas) son oprimidas por el patriarcado. No importa si esas mujeres escritoras en realidad son burguesas, porque a ojos woke estadounidenses, el mundo solo puede funcionar desde la categoría marxista (que ni lo saben ya) de los opresores y los oprimidos. Y si todo ello encima tiene potencial comercial, porque los EEUU tienen la capacidad enorme de dictar tendencias culturales, pues la mesa está servida. Dicho esto, no por ser condescendiente o chauvinista, pero en realidad las tres escritoras de mi país que nombré me parece que tienen una mejor calidad literaria que incluso las más célebres de este movimiento de terror-realismo sucio, Mariana Enríquez y Fernanda Melchor, ésta segunda realmente representa para mí todo lo más criticable de este nuevo género/grupo. Enríquez por su lado me ha parecido que le falta calidad literaria, y ya es fatigante leerle, y ya me despedí de ella después de haber leído tres libros suyos, creo que fue suficiente. Y disculpa por el chorizo.


²Ñ²¹°ùí²¹ Carpio El wrote: "Tengo mis esperanzas puestas en Solange Rodríguez."

Uy, tengo pendiente a Solange Rodríguez hace rato, ella también es de mi país.


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